juegosdenaipes.buyallstuff.com

Historia de la baraja española

La gente ha estado jugando juegos de cartas desde la antigüedad, y aunque existen varias teorías al respecto, se cree que la tradición comenzó en China.

La primera evidencia registrada de juegos de cartas se remonta al siglo VII. La tradición se extendió desde Asia a Europa, y se introdujo en España en el siglo XV. La primera referencia histórica hecha a los juegos de cartas en España aparece en la ley de 1837 de Juan I, que prohibió el uso de cartas por primera vez. Los juegos de cartas estarían prohibidos en muchas más ocasiones a lo largo de la historia.

Un mazo de cartas español siempre se ha dividido en 4 palos, llamados: Oros ("oros" o monedas de oro), Copas (copas), Espadas (espadas) y Bastos (clubes). Estos símbolos supuestamente representaban las 4 clases sociales divididas por la sociedad feudal: realeza, clero, militares y gente común.

La baraja española de naipes no incluye ninguna figura femenina. Esta característica, junto con los gráficos altamente detallados, hace que estas cartas sean únicas entre las cartas de juego del mundo.

Las tarjetas españolas solían tener varios patrones de diseño diferentes que existían simultáneamente: el patrón de Cádiz, el patrón de Castilla y el patrón de Cataluña, aunque las diferencias eran mínimas.

El diseño definitivo fue creado por Augusto Ríus y comercializado por Fournier en 1889. El diseño ha durado hasta hoy, aunque se ha modificado un poco.

La fabricación de nuevas tarjetas requería la autorización de la corona española para evitar posibles trampas, ya que las tarjetas eran la causa de las constantes disputas.

Otra distinción de las cartas de juego españolas es el uso de "pintas", líneas discontinuas en la parte superior e inferior de la cara de las cartas que permiten a los jugadores ver los palos de sus propias cartas sin revelarlas a los demás.

Los números se agregaron 100 años después y se crearon dos versiones del mazo. Uno numeraba del 1 al 7 y del 10 al 12 y otro que incluía el 8 y el 9, aunque la mayoría de los juegos de cartas españoles no utilizan esos dos números.

Los juegos de cartas más populares que se juegan con cartas españolas son el mus, el tute, el chinchón, la brisca y el cinquillo.